EL GRAN CAMBIO


Mi círculo, mi vida
             






     El gran cambio

¡Cómo nos cambia la maternidad!   Me acuerdo el día que descubrí que estaba embarazada de mi primer hijo, lo deseaba más que a nada en este mundo pero a la vez, sentía un miedo horroroso al cambio que me esperaba. Esto ya no tenía marcha atrás, mi vida iba a transformarse para siempre.
 Te lo dicen y te lo vuelven a decir durante el embarazo, advirtiéndote de dicho cambio: “Aprovecha ahora para hacer cosas, salir a cenar, al cine … todo sin preocupaciones” pero sobre todo lo que más te dicen es “Aprovecha ahora para dormir,que cuando son bebés, no duermes porque quieren comer y cuando son mayores, no duermes porque no llegan a casa”. Y tú, que estás en una nube con tu superembarazo ideal, no quieres que te digan nada, es un fastidio. Ahora… yo intento evitarlo pero, reconozco que muchas veces yo también se lo digo a las embarazadas: “Aprovecha ahora para dormir, que luego…”
Una vez que ha nacido el bebé… ¡Madre mía! Podría hacer un post con cada minuto de los primeros días, meses y años después del nacimiento,  pero me voy a centrar el las cosas que para mí, han sido más sorprendentes e inesperadas.
Para empezar cualquier objeto cotidiano se convierte en un arma de destrucción masiva de bebés y niños gateantes. Las esquinas son más puntiagudas que nunca, las alturas por pequeñas que sean son precipicios, los interruptores de la luz  y los enchufes de repente, son puntos de alta tensión distribuidos por todo tu hogar, … y así, miles de cosas en la que antes ni te parabas a pensar, y por las que ahora, necesitas idear toda una estrategia para salvaguardar la vida de tu hijo.
Otra cosa que cambia radicalmente, es tu vida en sociedad. Divides tus amigos en dos: los que tienen hijos y los que no. Los que tienen hijos son tu gran apoyo y te comprenden perfectamente. Y los que no los tienen, pasan a ser casi el enemigo. Estoy exagerando es verdad, pero unos meses atrás tú pensabas igual que ellos. Veías un niño con una pataleta en el supermercado y decías: “Si fuera mío, lo ponía firme” “¡¡¡Y mira a la madre, no hace nada!!!”.  Y ahora pienso : “Muy bien, no cedas ante ese berrinche aunque estés pasando una vergüenza horrible, porque si cedes, te lo volverá a hacer cada vez que quiera que le compres esos huevos kínder que están estratégicamente colocados  en la línea de cajas”.
Pero chic@s no os preocupéis. Con el tiempo todo se va equilibrando y tus amigos tengan o no hijos, seguirán siendo tus amigos.
Por último, pero para mí,  lo que fue más importante y que realmente supuso “El gran cambio”, tiene que ver con mi situación laboral.
 Una vez  acabada la baja por maternidad, volví al trabajo y todo era diferente, yo me sentía diferente, los demás me miraban diferente, las cosas que antes me motivaban ya no lo hacían.
Mi trabajo era mi casa, y nunca tenía prisa por irme, pero al ser madre, esto cambió de forma radical. Oía una vocecilla que me llamaba desde casa: “Mami ven, mami ven… te necesito” y yo no podía obviarla. Pasó un año, y mientras seguía oyendo la vocecilla,  me quedé embarazada de mi segundo hijo, que fue niña. Con ella estuve un año de excedencia y al volver, …. Ya no era una vocecilla, eran dos: “Mami ven, … te echamos de menos”.
 Poco a poco esas voces se hicieron más fuertes y llegó el día en el que no pude más. Mis niños me necesitaban y yo a ellos. Así que desde hace casi un año estoy en casa dedicándome a lo que más quiero, criar a mis hijos. Os aseguro que es lo mejor que he hecho en mi vida. No se trata de dejar de trabajar, sino de buscar la manera de conciliar de forma real, mi vida familiar con mi vida laboral. Por eso estoy en proceso de formación y por eso comienzo hoy, con la redacción de éste, mi primer post, que espero que sea el primero de muchos que cuenten mis experiencias, pasadas, presentes y futuras.
Y si después de leerme, al menos una persona se siente identificada conmigo, me sentiré tremendamente satisfecha.
Muchas gracias por leerme y un beso enorme a tod@s.
Angélica Álvarez. (Mama de Fresa)

6 comentarios:

  1. Me ha en encantado el post, muy bien escrito. Me ha hecho reír y me ha emocionado. He acabado con una sonrisa, aquí también tienes una fiel lectora. !Enhorabuena!!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Caray! Noemí, muchas gracias. Ya sé que es muy sencillo y casero pero es mi experiencia. Y como dice Paco, ya sólo puedo mejorar ;) Besos.

      Eliminar
  2. Angelica me ha encanto ,cuanta verdad hay en tus palabras, mis hijos són lo primero en mi lista de prioridades y aunque a veces me los comeria crudos y de un bocado , los muy jodios me tienen enganchada a la vida de una forma brutal. Ya tienes una seguidora fiel , un besito

    Susana

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchísimas gracias Susana. Entre madres nos entendemos muy bien ¿verdad? Espero sinceramente poder seguir compartiendo mis experiencias con vosotras. Un beso enorme.

      Eliminar
  3. Que identificada me he sentido!!

    Genial entrada!!!

    Ahora años después seguimos haciendo caso de esa vocecita!!!

    Un besazo

    ResponderEliminar

¡Gracias por comentar!
Porque NO SÓLO MI OPINIÓN CUENTA ;)