
¿Os acordáis de esos largos veranos
con los abuelos?. Llega el verano, y... ¡Para qué nos vamos a engañar!, este año no
podemos irnos de vacaciones a un Resort. No pasa nada, nos vamos al
pueblo. Como si se tratara de un naufragio… los niños y las mujeres primero, si la mami no
trabaja. Y papi se queda “De Rodríguez”. Esta expresión hace un par de años
sonaba anticuada, porque mama y papa trabajaban, pero ahora mismo está a la
orden del día.
Llevar a los niños al pueblo hoy, tanto si
puedes ir con ellos como si trabajas y se tienen que quedar con los abuelos, es
la mejor opción y la más barata. Ellos se lo pasan en grande, y además, en el
pueblo la comida es mejor, el aire más sano, refresca por las noches y dormimos
a pierna suelta.
Para comprobarlo, Saquito de Canela se ha trasladado a un
pequeño pueblo en la provincia de Teruel, llamado Virás del Tropiezo. Ya de
camino, no podemos dejar de asombrarnos con las vistas que podemos admirar
desde el coche. Unas cuantas curvas ( no os olvidéis de la Biodramina para los
niños) … y por fin llegamos a Virás.
A pesar de ser un pueblo prácticamente
desierto, la promoción que un grupo de jóvenes del lugar ha realizado este año,
se deja notar y el ambiente es estupendo.

Un pueblo para disfrutar sólo, o en
familia. Allí, encontrarás la paz que buscas. Y si vas con niños, es el lugar
ideal para que se olviden de la tele y los videojuegos, y salgan a la calle.
Eso hemos hecho nosotros. Hemos salido a la calle y hemos hablado con los
niños.
Conocimos a María (la hija del panadero) y
Mireia que venía de Barcelona a pasar el verano con su querida abuelita. María
nos confesó que desde los cuatro años ya jugaba sola en la calle. Impensable en
cualquier otro sitio ¿Verdad? Y a Mireia le pregunté que le gustaba más, estar
en Barcelona o en Virás del Tropiezo. La respuesta fue rotunda: "En Virás porque
no tengo que ir al Cole". Los niños siempre tan sinceros…

Yo recuerdo mis veranos en el pueblo con mucha nostalgia. El olor a hierva recién cortada, el sonido de los grillos cuando íbamos a dormir, el helado después de la merienda... Esas tardes con tus hermanos y amigos en las bicicletas recorriendo los caminos del pueblo. Y al llegar a una cuesta ... ¡¡Hala!! a lanzarse como si fueras en un cohete, menos mal que a nadie le fallaron los frenos. ¿Y la verbenas? o ¿El cine al aire libre? Eso sí que nos gustaba. Y no sólo de pequeños, ya en la adolescencia ... ¡Ay! esos amores de verano. Reconozco que yo nunca tuve ninguno, pero he presenciado muchos y era tan bonito ... mientras duraba, claro.
¿Se os ocurre alguna razón más para ir de vacaciones al Pueblo? Seguro que sí.
Nosotros por el momento, nos quedamos en Virás del Tropiezo :-)
Un abrazo a mis queridísimos lector@s
Angélica Alvarez (Mama de Fresa)
Nota: Virás del Tropiezo al igual que este post, forma parte de un proyecto ficticio. Por lo tanto el pueblo realmente no existe. Las imágenes han sido tomadas en Zucaina, provincia de Castellón.

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